miércoles, 7 de mayo de 2008

SÍNDROME DE LAS VENTANAS

El otro día mandaba un correo mientras charlaba por el móvil, cuando me di cuenta; mi madre estaba detrás (Llevaba un rato allí) Me dijo:
- Cuando termine usted de su pluriempleo me gustaría hablar un rato con mi hija...
¿Cuántas veces te has sentado en frente de tu ordenador a terminar algo de clase y has tardado como una hora más de lo previsto? Tienes que desconectar el messenger, no atender el móvil, apagar el reproductor de música...porque terminas haciendo tres tareas a la vez que van enredándose una con otra y parece que nunca acabas la tarea que habías empezado cuando te sentaste.
Los adultos algo más mayores de mi entorno te miran con curiosidad cuando hablas con ellos a la vez que mandas un sms por el móvil sin ni siquiera mirar la pantalla o el teclado del teléfono.
Este articulo me ha hecho reflexionar sobre estos mecanismos que nosotros tenemos automatizados y que según parece las generaciones futuras aún más. No me había planteado que influyera en su capacidad de concentración.
Yo tengo claro que si me tengo que concentrar en algo, un trabajo, una lectura etc. no puedo tener el ordenador conectado, ni mucho menos atender en él cuatro ventanas diferentes. Sabemos que tenemos que hacer para centrar nuestra atención, es preocupante que esta capacidad se pierda gracias a esta multivariedad de tareas.
Una buena velocidad a la hora de ejecutar tareas tiene su valor pero a la hora de trabajar donde esté algo de calidad donde se vea nada más ojearlo que ha llevado su tiempo, es mucho más importante. (Bueno supongo que en ciertos empleos no, pero en ámbito educativo la paciencia es la madre de las ciencias).
Como decía mi profe de primaria, "Despacito y buena letra".
No me había planteado que la capacidad de atender demasiadas tareas, supusiera esta pérdida progresiva de la capacidad de atención. Según recoge el artículo ya afecta a alumnos, produce niños con tendencia hiperactiva y problemas de atención.
Toda la vida en el colegio enseñándote a concentrarte para que Windows lo lleve al traste.
Creo que una solución estaría en concienciar al niño que cuando está haciendo algo no puede atender más tareas, o más bien que hay algunas acciones que puedes combinar pero otras requieren de más concentración. Porque todos hemos tenido que admitir con el paso de los años que no se podía ver la tele, mientras merendabas y hacías los deberes; Al día siguiente te volvías con un negativo para casa.
El síndrome ventanas ya existía pero era menos poderoso...